Ojo con el proceso disciplinario

PABLO BARRERA: "Cardenales, Obispos, Apóstoles y Pastores suelen estar cómodos con el sistema y el prestigio de sus espacios de poder. Difícilmente se los encuentra reclamando justicia e igualdad."

El Dr Barrera dictará el Curso de ACTUALIZACIÓN DOCENTE: “TEOLOGÍA POLÍTICA” del 18 al 20 de enero 2017  en la Comunidad Facultad AETE 

Publicado: 2017-01-17

El Dr Pablo Barrera Rivera es licenciado en Estudios Latinoamericanos y Doctor en Ciencias de la Religión, Profesor e investigador de posgraduación de la “Universidade Metodista de São Paulo”, Coordinador del Grupo de Pesquisa “Religião e Periferia Urbana na América Latina” (REPAL) y Editor de la revista “Estudos de Religião” y se encuentra de visita en Lima para dictar en la Comunidad Facultad AETE el Curso de Actualización Docente "TEOLOGÍA POLÍTICA: La Esperanza en el pensamiento de Henri Desroche en diálogo con J. C. Mariátegui".

Es en el marco de los preparativos al curso que conversamos sobre el tema que lo trajo desde Brasil donde radica.



Cree ud que pasar de la tradicional teología de la esperanza , que busca una salvación individualista, a una teología de enfoque crítico a nuestra sociedad, intenta acercar al creyente más a Dios o más a su papel como ente social.
En el pensamiento de Henri Desroche la esperanza que surge de la periferia es movilizadora, colectiva y apasionada. Una salvación individual o individualista no corresponde a esa esperanza. En la segunda mitad del siglo pasado el teólogo alemán Jurguen Moltmann ya articulaba su “Teología de la Esperanza” vinculada a la justicia y a la vida, y en diálogo con la Teología de la Liberación en América Latina. Su pensamiento lleva la marca de los horrores de la guerra. En Desroche la esperanza que surge de la periferia del mundo y de las iglesias está marcada por la convicción de que una nueva realidad, una nueva sociedad, una nueva iglesia son posibles. Concomitantemente, no se puede esperar nada parecido de los centros de poder, político, económico o religioso. Cardenales, Obispos, Apóstoles y Pastores suelen estar cómodos con el sistema y el prestigio de sus espacios de poder. En la sociedad peruana contemporánea eso es muy evidente. Difícilmente se los encuentra reclamando justicia e igualdad.
Proclamar en la enseñanza litúrgica a un Cristo de los Pobres es sinónimo de dejar la pasividad religiosa y enfocar a una revolución de la fe?
En los Evangelios no se encuentra un Jesús de prosperidad. Los líderes religiosos más notorios del momento les venden gato por liebre a los fieles. No hay otro Jesús que el de los pobres, de los indefensos y del huérfano. Ese Jesús sería llamado hoy por la prensa peruana de “rojete”, vándalo, revoltoso. Los que ocupan espacios de poder no le perdonarían.
Mariátegui reconoce en su quinto ensayo (El factor Religioso) que la economía la política y la religión son formas de la realidad humana, y que al estar presente en toda la historia de la humanidad ha sido utilizada para distorsionar la realidad, siendo defensores del sistema de opresión y explotación, estaría también la Teología política en este rubro? Cuál sería su deslinde.
Mariátegui es un marxista heterodoxo, especialmente, cuando analiza la religión. Tiene muy claras las diferencias entre el cristianismo católico y el protestante. El primero más de la moneda, el segundo más del crédito. También distingue los dos de la religión Inka y de la religiosidad del hombre andino. No mete todo en el mismo saco. Un aspecto que ha sido menos destacado del pensamiento de Mariátegui es sobre la fuerza de la religión, o de la fe, o del “mito” (los tres términos los usa indistintamente). Fuerza movilizadora porque considerado superior. La convicción profunda de que otro mundo es posible es una utopía que la civilización burguesa no tiene, “le falta un mito, una fe, una esperanza”. Una verdad será seguida por los hombres cuando crean que ella es absoluta y suprema. Para Mariátegui la fuerza de los revolucionarios no está en su ciencia y sí en su fe. “Es una fuerza religiosa, mística, espiritual. Es la fuerza del mito”. Está perspectiva del papel de la religión es más interesante que la que la ve como ideología que distorsiona la visión de la realidad. Más interesante, digo, para los cristianos que cotidianamente escuchan en los medios de comunicación que vivimos en la mejor de las sociedades, y que por lo tanto deben olvidarse de otros proyectos de justicia social.
El sacerdote dominíco Desroche deja claro que la esperanza (búsqueda de la salvación individual) surge en la periferia del poder, para manejar con dicho discurso la conciencia del hombre, es acaso la teología política lo que nos podría llevar al fin de la religión como ha sido hasta el día de hoy planteada mundialmente?
Desroche fue un estudioso de los fenómenos mesiánicos. No llegó a conocer la riqueza de los mesianismos andinos, cuyo estudio es posterior a los años en que él escribió. Constata dos cosas muy importantes: que la esperanza utópica surge siempre en la periferia a dónde las personas fueron relegadas por los centros de poder, y segundo, la esperanza es siempre colectiva. Sin proyecto colectivo, no hay esperanza que dure. Desroche supera las teorías del fin de la religión precisamente porque la religión que él estudia no es la religión oficial, llamémosla de Iglesia o religión institucionalizada. Él estudia las religiones contestarias, que fueron colocadas en los márgenes. En eso Desroche es heterodoxo también. Diferente a la corriente común, clásica, de la Sociología de la religión que estudió mayormente la religión oficial. En la sociología clásica Religión e Iglesia eran casi sinónimos, de modo que estudiar religión era estudiar las instituciones. Los movimientos periféricos no entraban en la agenda.
Cuál es su opinión sobre el manejo de la iglesia en temas de aborto y matrimonios igualitarios?

No es apropiado hablar de “la Iglesia” en singular. Lo que hay son iglesias, diversas, plurales, diferentes en doctrinas y prácticas. Usar el singular sirve para facilitarle las cosas a los discursos de poder religioso. “La Iglesia es una” dice Cipriani. “Somos una sola iglesia” repetía Rodolfo Gonzáles en la oración final del homofóbico “Documento de Lima”. Hay en estos meses una fuerte campaña del cristianismo conservador contra la enseñanza pública de la igualdad de género. Sus líderes usan un discurso violento, grosero y (aparentemente) convicto. Diferente de lo que parece, es una campaña de reacción que muestra que el discurso de sus líderes es frágil, no es suficiente decir que es palabra de Dios para ser aceptada. Creo que la sociedad va avanzando y debe avanzar en igualdad ciudadana sin distinción religiosa, de raza, de género o cualquier otra. Las iglesias conservadoras serán las últimas instituciones que defienden, de forma velada o directa, el patriarcado, el racismo, la violencia contra mujeres y niños. 

En el fondo aborto y matrimonio igualitario no son cuestiones religiosas. Son serios problemas de igualdad y derechos ciudadanos. En la campaña “Con mis hijos no te metas” se nota claramente que la verdad religiosa no es suficiente. Sus “intelectuales” más visibles intentan presentar dogmas religiosos como si fuesen verdades científicas. Es muy interesante eso. La verdad religiosa no marca más la pauta. Tienen que recurrir a la ciencia y en ese terreno ese discurso conservador se hace más frágil todavía. En pocas palabras: una gran campaña sustentada en supuestas verdades científicas.

Cuál es la expectativa que tiene en el curso de actualización de "Teologia Politica : La esperanza en el pensamiento de Desroche y J.C.Mariategui?"

El pensamiento de Desroche es un excelente auxilio para ver los matices de la religión. La fragilidad utópica de los centros de poder religioso y la dinámica esperanza que procede de la periferia de la religión. Desroche tiene en común con Mariátegui haber sido un marxista heterodoxo, también ambos fueron perseguidos y “expatriados”, de la Iglesia Católica el primero de su propio país el segundo. Todo actor religioso necesita saber en qué parte del campo religioso actúa. Ambos pensadores pueden ayudarnos mucho en eso. A pesar del cuadro “homogéneo” que nos pinta la prensa hegemónica en el Perú, es muy fácil encontrar a muchos cristianos e cristianas, especialmente jóvenes, que no sólo no concuerdan con Cipriani, Alberto Santana y Julio Rosas sino que están dispuestos a trabajar por una sociedad igualitaria.

Muchas gracias doctor Barrera
Los esperamos en el curso, las inscripciones están abiertas. Muchas gracias.

Escrito por

Verónica Suchero

Periodista. Miembro de SOLICUBA , Sec. de Prensa de ASISAHARAUI-PERÚ y Gremio de Escritores del Perú,Coord. Festival Intern. de Cine Peruano


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